Un ambiente más sano

En el mundo, más de 1,4 millones de personas contraen infecciones intrahospitalarias1. Para evitar que esto suceda es primordial mantener una higiene adecuada en los ambientes hospitalarios. La desinfección es parte primordial para esta limpieza. En la edad media, el cloruro de mercurio era utilizado por médicos árabes para la desinfección de heridas abiertas, hasta que fue considerado inseguro por la medicina moderna2, por ser un compuesto muy tóxico que puede causar hasta la muerte. Entre los nuevos métodos de desinfección, se desarrolló una tecnología que utiliza rayos UV-C, no invasivos de mercurio y xenón.

Mercurio UV-C

Con el afán de cambiar los métodos de desinfección hospitalaria en el año 20003, se crea una lámpara de vapor de mercurio la cual destruye la habilidad de reproducción de la célula, su particularidad es que tienen una vida útil larga, ya que rinde 25 000 horas, aunque su desgaste lumínico es considerable, por otro lado, su principal componente es el mercurio, este es un compuesto químico altamente tóxico, considerado por la OMS, como uno de los diez productos que plantean especiales problemas de salud pública4. Una ruptura en la lámpara liberaría un gas, inodoro e incoloro, que puede ser mortal por inhalación y perjudicial por absorción cutánea, incluso en pequeñas cantidades generando consecuencias malignas para el sistema nervioso, digestivo, respiratorio, inmunológico y urinario. Resultado de estas afecciones se dan efectos secundarios como: trastornos de la audición, pérdida de la visión periférica, disfunción del habla, parálisis, insomnio, inestabilidad emocional, retraso de crecimiento intrauterino, problemas de concentración y retraso mental durante la infancia5.

Un ejemplo claro de los estragos causados por el mercurio se desarrolló durante 1953 y 1965, en Japón, cuando una fábrica de ácido acético vertió en la bahía de Minamata líquidos residuales que contenían elevadas concentraciones de metilmercurio. El cual provocó daños irreversibles en la flora y fauna de la región, se contabilizaron 111 víctimas y más de 400 casos con problemas neurológicos6.

Por estos motivos el 11 de octubre del 2013 se firma el tratado mundial de Minamata, en el cual se acordó la prohibición de nuevas minas de mercurio, la eliminación gradual de las existentes, la reducción del uso de mercurio en una serie de productos, el almacenamiento provisional de mercurio y su eliminación una vez que se convierte en residuo. Ecuador fue parte de esta firma, junto a paises como Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, Cuba, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, España, Etiopía, Italia, México, Perú, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Unión Europea, Uruguay6.

Xenón Pulsado UV-C

Al visualizar las falencias del mercurio y sus posibles daños en la salud, en el año 2011, la empresa Xenex desarrolla el Robot LightStrike® que tiene tecnología de luz xenón pulsado, la cual puede entregar energías máximas 100.000 veces más altas que la intensidad del sol sobre la superficie de la tierra y lo más importante, su exposición no tiene efectos secundarios, esto comprobado por más de 30 estudios científicos revisados por pares a nivel mundial.

Los rayos UV-C no son invasivos, estos son de onda corta, cuando la luz solar atraviesa la atmósfera, el ozono, el vapor de agua, el oxígeno y el dióxido de carbono absorben toda la radiación UV-C 7. Gracias a esta se genera una penetración más profunda en la desinfección de ambientes hospitalarios, logrando acceder a lugares que comúnmente con una desinfección manual no se logra alcanzar, por su potencia el tiempo de desinfección se reduce y no existe un proceso de ventilación o espera para que se pueda ingresar a los lugares en los que la luz esté siendo utilizado.

El xenón generado por el robot es un gas noble, el cual se encuentra presente en toda la atmósfera terrestre, es el único gas noble no radiactivo que forma compuestos químicos estables a la temperatura ambiente8; es incoloro, inodoro e insípido; su uso no presenta efectos ecológicos a largo plazo y la exposición a este no es tóxica para ningún ser humano.

Actualmente LightStrike® ha realizado más de 11 000 000 de desinfecciones y contando, esta siendo una alternativa más factible en beneficio de la salud de los pacientes y la economía de los centros médicos, evidenciado una gran mejora en comparación con el mercurio.

La limpieza y desinfección de nueva generación con el uso del dispositivo LightStrike® en hospitales del Ecuador será fundamental para evitar la propagación de estas infecciones, ya que pueden dejar cuantiosas pérdidas tanto monetarias como humanas y reducirá la tasa de IAAS, proporcionando entornos seguros y libres de gérmenes.

¡Juntos combatiremos las Infecciones Asociadas a la Atención en Salud!

[1] Organización Mundial de la Salud. (2018). Una atención más limpia es una atención más segura. Obtenido de Organización Mundial de la Salud. Disponible en:  http://www.who.int/gpsc/background/es/
[2] Antisépticos y desinfectantes, Leonardo Sánchez Saldaña (2005)
[3] The evolution of UV disinfection in hospitals, Xenex (2014)
[4] Organización Mundial de la Salud. (2018) Programa Internacional de Seguridad de las Sustancias Químicas
[5] Organización Mundial de la Salud. (2018). El mercurio y la salud. Obtenido de Organización Mundial de la Salud. Disponible en:  http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mercury-and-health
[6] PNUMA. (2014) El Convenio de Minamata sobre el Mercurio y su implementación en la región de América Latina y el Caribe
[7] Paritarios.cl [Internet];2016[actualizado may2016; citado6may2016].
Disponible en: http://www.paritarios.cl/especial_factores_radiacion_solar.htm
[8] Lenntech, 2017, Xenon propiedades y efectos sobre salud y ambiente:
Disponible en: https://www.lenntech.es/periodica/elementos/xe.htm